Yoga: la actividad perfecta

Una guía con los ejercicios que complementan y potencian tu rutina de entrenamiento en el gimnasio.

Quienes adherimos a un estilo de vida healthy comprendemos que trabajar el cuerpo no se reduce a ejercitar nuestros músculos: en cada movimiento proyectamos la intención de encontrar un equilibro que nos lleve a un bienestar emocional y mental. Consiente de la búsqueda de sus socios, Megatlon ofrece clases de yoga en dos diferentes estilos: Hatha y Ashtanga. Hablamos con una de sus profesoras, Celeste Lusin, que se dedica a la disciplina desde hace diez años y puntualmente, desde hace cinco en Meglaton, aunque hizo una pausa de un año para viajar a India a perfeccionarse. Ella nos explicó qué cosas considerar para asomarnos a la práctica inteligente de la disciplina.

Sobre el Hatha

Aunque existen tipos de yoga más orientados a la meditación o la adoración, que apuntan a ejercitar un estado anímico, el Hatha es un tipo de yoga físico. Hace hincapié en fortalecer, elongar y volver el cuerpo más flexible, con la esperanza de que suceda lo mismo con nuestros esquemas mentales y hábitos emocionales. “Lo que lo caracteriza es la posibilidad de mantener un determinado tiempo una postura para hacernos conscientes de lo que requiere. El ritmo de las secuencias que componen el hatha es tranquilo, aunque intenso y cambiante clase a clase”, describe Celeste.

Sobre el Ashtanga

Al igual que el Hatha, el Ashtanga también es un tipo de yoga físico. De hecho, deriva del primero. La principal diferencia sin embargo, es que propone una secuencia mucho más activa, dinámica. A través de ella se trabaja mucho más la fuerza y la resistencia y se vuelve evidente el esfuerzo del sistema muscular y la necesidad de controlar la respiración. La secuencia además, es siempre la misma por lo que el objetivo es mejorarla clase tras clase. “La rutina de ejercicios que propone se puede trabajar a través de los años y aún así, nos presentaría siempre desafíos distintos”, revela la profesora.  

Lo que ambos tienen en común

Ambos tipos de yoga apuntan a equilibrar la energía interna a través de las posturas. La hipótesis es que cuando uno purifica el cuerpo físico, también lo hace con el cuerpo mental y espiritual. “A nivel filosófico, el yoga aspira a la liberación del ser humano. Esto, además, tiene una connotación moral: no puede no tenerla cuando lo que se intenta en cada clase, es tomar consciencia de la repercusión de nuestros actos”, resume Celeste.

Yoga en Megatlon

La clases de yoga en Megatlon son clases de una hora en donde se ve lo mismo que se trabaja en los estudios especializados, solo que en un contexto más versátil. La propuesta es que yoguis y deportistas de otras disciplinas puedan traer su mente al momento presente. Cada clase comienza con ese trabajo de entrada en conciencia. Luego de la secuencia, se trabaja en una relajación final en Śavāsana, la postura del cadáver, que apunta a la quietud interna. “El punto es comprender cómo llegamos y tomar nota de cómo nos vamos”, detalla. 

A quiénes están destinadas

La clases de Hatha y Ashtanga son para todos ya que pueden adaptarse de acuerdo a las limitaciones y destrezas de cada uno. “La convivencia de diferentes universos es parte de la propuesta de Megatlon, que considera que dentro de un plan de entrenamiento, el foco, la flexibilidad y la conciencia corporal, son fundamentales y que se trata,en definitiva, de entender el cuerpo en todas su dimensiones”, finaliza. 

Bitnami